Iraq

Diálogo con monseñor Georges Casmussa

Entrevista del periodista Tomás Alcoverro al ex arzobispo de Mosul, Georges Casmussa.

Georges Casmussa (Archivo)

Nacido en 1948 en el pueblo irakí de Karakoch, ha sido hasta hace muy poco arzobispo siriocatólico de Mosul y es ahora vicario patriarcal en el patriarcado de Beirut. Hombre de pensamiento y acción, aboga por un diálogo realista entre el Cristianismo y el Islam, ha dirigido una revista de temas religiosos en Irak y ha escrito una tesis doctoral sobre la actitud del partido Baas respecto a las minorías, publica ensayos en árabe, francés e inglés. En 2012 recibió el Premio literario de la Obra de Oriente. En el 2005 salió sano y salvo de un secuestro perpetrado en Mosul.

-¡Es posible un diálogo entre el Cristianismo y el Islam?
-Creo en un diálogo sobre la vida no sobre las cuestiones de naturaleza teológica que serían interminables. Es el hombre el que deber ser el centro de la religión. Los musulmanes no constituyen un bloque homogéneo. Hay corrientes moderadas en el Islam que critican sus tendencias políticas violentas, que postulan una nueva lectura de sus textos religiosos como los Hadith o palabras atribuidas al profeta. Al lado del Islam oficial hay pensadores musulmanes prudentes, como un marroquí que acaba de publicar ¨La salvación de los elementos humanos en el Islam¨. Después de catorce siglos hay todavía minorías cristianas que viven bajo su autoridad. Es el reconocimiento de nuestra existencia.

-¿Cuál es la situación de los cristianos en Iraq?
-Los ocho años de la presencia de los EE.UU. en mi país han agravado las condiciones de vida no solo de los cristianos sino de todos los irakíes. Los cristianos que vivían en seguridad bajo Sadam Hussein se sienten vulnerables, aislados, han emigrado al extranjero. De los 750.000 que vivían en Irak solo quedan 400.000, la mitad de los cuales se han replegado en la planicie de Nínive. La llegada de los EE.UU. fomentó las tendencias islámicas extremistas que después se han intensificado.

-¿En qué consisten los planes de constituir eventualmente en un Irak compuesto de zonas chiis, sunis y kurdas, un territorio predominantemente cristiano?
-Se ha debatido la posibilidad de establecer en la llanura de Nínive una nueva provincia no solo cristiana sino habitada por otras minorías como los yazidis. No porque seamos una minoría debemos tener menos derechos. No podemos aceptar el despotismo de la mayoría. Estamos condenados a convivir. Dios no es un líder político.

-¿Cómo enjuicia la acción de Occidente ante la agonía de los cristianos de Oriente?
-Tanto los estadounidenses como los europeos preservan ante todo sus intereses estratégicos y económicos, olvidando a menudo los factores humanos y éticos. Nos venden sus armas, promueven conflictos en Afganistán, Irak, Libia,  cuando estos países son destruidos nos venden su tecnología. Los neoconservadores norteamericanos y los extremistas de Israel aspiran a balcanizar Oriente Medio en pequeños países o entidades confesionales. El Occidente si quiere ayudar a los cristianos no debe fomentar su éxodo sino actuar para que puedan continuar viviendo en su tierra. Presionando, por ejemplo, a los dirigentes árabes para respetar a las minorías. La supervivencia de los cristianos puede equilibrar el Oriente Medio. Los cristianos, y ahora hablo del Irak, vivimos en nuestra tierra desde hace dos mil años. Siempre hemos participado en la vida política y cultural de nuestro país traduciendo la literatura griega al árabe, vertiendo las obras escritas en la lengua coránica a Occidente. Hemos servido de puente entre Oriente y Occidente.

-Monseñor usted fue secuestrado en enero del 2005 en Mosul…
-Recuerdo que el cabecilla de los secuestradores me preguntó qué cargo ocupaba. Al contestarle que era obispo me espeté: “¿Eres obispo y cooperas con los americanos?” Nunca supe por qué a las pocas horas me dejó en libertad. Para estos jihadistas los cristianos somos instrumentos del Occidente, los nuevos Cruzados. Fui el primer religioso secuestrado. A partir del 2005, cuatro religiosos iraquíes fueron asesinados tras su secuestro.

-Ahora siguen secuestrados dos obispos de Alepo, el griego ortodoxo y el siriaco ortodoxo ¿Tienen noticias de sus suerte?
-Todo son conjeturas y especulaciones. La situación en Siria es extremadamente compleja. Los cristianos de Siria son los más amenazados del Oriente Medio.

Fuente: http://blogs.lavanguardia.com/beirut/dialogo-con-monsenor-georges-casmussa-37790

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s