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Sabiduría profética

UN HADIZ DEL PROFETA (s.) del libro del Sheij Al-Mufíd Al-Ijtisás, p. 33


Al-Husein, el hijo de ‘Alí Ibn Abi Tálib, con ambos sea la Paz, dijo: «Vino un hombre de entre los judíos al Profeta (s.) y le dijo:

‘¡Muhammad! ¿Eres tú quien pretende ser Mensajero de Allah y que recibes revelación como le fue revelado a Musa Ibn ‘Imrán (Moisés)?’

Él contestó: ‘Sí, yo soy el señor de los hijos de Adán, sin jactancia alguna . Yo soy el sello de los Profetas, y el Imam de los temerosos de Allah, y el Mensajero del señor de los seres´.

Dijo el judío: ‘¡Muhammad! ¿Has venido para los árabes, para los no-árabes, o para nosotros los judíos?’

El Profeta (s.) contestó: ‘Por cierto que yo soy el Mensajero de Allah para toda la humanidad’.

Dijo el judío: ‘Te voy a preguntar sobre diez asuntos que dio Allah a Musa (a.s.) en el lugar bendito donde tuvo una confidencia con él, en el monte de la Revelación, y que no conoce nadie excepto un Profeta o un ángel próximo’.

Respondió el Profeta (s.): ‘Pregunta todo lo que te parezca’.

Dijo el hombre: ‘¡Muhammad! Infórmame sobre las palabras que Allah transmitió a Abraham (a.s.) cuando construyó este templo (la Ká´bah)’.

Contestó el Nabí (s.): ‘Subhána Alláhi ual-Hámdu lil-Láhi ua la Iláha illa Alláhu ua Alláhu Ákbar’.

Preguntó el hombre: ‘Por qué Ibrahim (Abraham) construyó la Ká’bah en forma cúbica?’

Contestó el Profeta (s.): ‘Porque las expresiones son cuatro: Subhána Alláhi ual-Hámdu lil-Láhi ua la Iláha illa Alláhu ua Alláhu Ákbar’.

¿Y por qué fue llamada la Ká´bah (cubo)?’

Respondió el Profeta (s.): ‘Porque está en el medio del mundo (es el eje del mundo)’. Pidió el hombre: ‘Infórmame sobre la interpretación de Subhána Alláhi ual-Hámdu lil-Láhi ua la Iláha illa Alláhu ua Alláhu Ákbar´.

Respondió el Profeta (s.): ‘Allah supo que los hijos de Adán (los hombres) y los yinn (los genios) iban a mentir acerca de Allah, exaltado sea, y dijo: ‘Subhána Allah´, en el sentido de que Él está exento de lo que ellos dicen.

En cuanto a Su dicho ‘Al-Hámdu lil-Láh’ supo Allah que los siervos no iban a cumplir, agradeciéndole Sus mercedes, y se alabó a Sí mismo, Poderoso y Majestuoso, antes de que lo alaben Sus criaturas, y ella es la palabra principal (auuualu -l-kalam´). Si no fuera por ella Allah no habría agraciado a nadie con Sus mercedes.

En cuanto al dicho ´la Iláha illa Allah’, corresponde a Su Unidad (uahdaniiatuhu); Allah no acepta las acciones (actos) del hombre sino a través de esta palabra, y nadie entra al Jardín sino con ella. Ella es la palabra del temor, fortaleza espiritual, virtud, que se llamó ‘táqua’ porque pesa (gravita pesadamente) en la balanza del Día de la Resurrección.

En cuanto al dicho de Allah, bendecido y ensalzado sea, Alláhu Ákbar’ (Allah es Más Grande) es una palabra que no tiene nada por encima de ella, ninguna otra la puede superar, y es la más amada por Allah. No hay nada más grande que esta palabra para Allah porque ella da la apertura a la oración[1] y es un Nombre de los más grandes de Allah’.[2]

Dijo el hombre: ´Has dicho verdad, Muhammad ¿Y cuál es la recompensa de quien las dice?’

Contestó el Profeta (s.): ‘Si el siervo dice Subhána Alláh (glorificado sea Allah) todas las cosas glorifican con él, excepto el Trono, y al que la dice le son dadas diez recompensas equivalentes a ella.

Y cuando dice al-Hámdu lil-Láh (la alabanza sea para Allah), Allah le da de Sus mercedes en la dunia (mundo) hasta que logra la Merced del más allá; y es la palabra con que son recibidas las gentes que penetran al Jardín (Paraíso). Toda palabra cesará en el mundo excepto ‘al-Hámdu lil-Láhi’ y esto es lo que expresa su dicho, exaltado sea (en el Sagrado Corán): ‘Tahiiátuhum fiha salamun ua ajira da’uahum ani al-Hámdu lil-Láhi Rábbil-’alamín (el saludo a ellos -que penetran en el Jardín- será “salam” -la Paz sea con vosotros- y la última expresión de recibimiento será “la alabanza sea con Allah, señor de los seres”).

En cuanto a la recompensa de la Iláha illa Allah es el Jardín, y esto corresponde a su dicho, exaltado sea: Hal yaza-ul ihsani illal-ihsan´ (¿acaso la recompensa a la bondad será otra cosa que la bondad?)’.[3]

‘En cuanto a su dicho ‘Alláhu Ákbar (Allah es el Más Grande), corresponde a la más elevada categoría del Jardín, y la más grande de ellas ante Allah Exaltado’.
Dijo el hombre: ‘Has dicho verdad, Muhammad. Y esta era la primera pregunta ¿Me permites preguntarte la segunda?’

Respondió el Profeta (s.): ‘Si, pregúntame lo que quieras’, mientras Gabriel (a.s.) estaba a su derecha y Mikael (a.s.) a su izquierda, inspirándole al Profeta las respuestas a lo que el hombre preguntaba.

Dijo el judío: ‘¿Por qué has sido nombrado “Muhammad”, “Ahmad”, “Abu –l-Qásim” (el padre de al- Qásim), “Bashír” (Albriciador), Nadhír (Advertidor), “Da´i” (el que convoca hacia Allah)?’

Respondió el Profeta (s.): ‘En cuanto a Muhammad es porque yo soy muy alabado en el cielo (mahmúd fis-samá), en cuanto a “Ahmad” es porque yo soy muy alabado en la tierra (mahmúd fil-ard).[4] En cuanto a “Abu –l-Qásim” (padre de Qásim), es porque Allah, Bendecido y Ensalzado, va a separar de Él, el Día de la Resurrección, a los que entren en el Fuego, tanto de los primeros como de los últimos, porque me han rechazado y desmentido.[5]

En cuanto al “Convocador” porque, por cierto, yo convoco a la gente hacia el Din (la fe) de mi Señor, hacia el Islam.

En cuanto al “Advertidor” es porque advierto del Fuego a aquellos que me desobedecen. Y en cuanto a “Albriciador” (el que da buenas nuevas), es porque albricio el Jardín a quien me obedece’.

Dijo el hombre: ‘Has dicho verdad, Muhammad. E infórmame sobre una tercera pregunta: ¿Por qué Allah estableció en sus momentos estas cinco oraciones obligatorias del Islam, en cinco momentos diferentes para tu comunidad, tanto de noche como de día?´.

Respondió el Profeta (s.): ‘En verdad que el sol cuando alcanza la cúspide, el cénit, tiene un circulo en el cual entra, y cuando entra allí empieza a declinar, y entonces glorifican a Allah todas las cosas excepto el Trono.[6] Y es el momento en que mi Señor me bendice (iusalli ‘alaia).[7] Por eso Allah impuso sobre mí y sobre mi comunidad en ese momento la oración, cuando dice el Sagrado Corán: Eleva la oración cuando el sol empieza a declinar.

Y es también el momento en que es traído el Fuego el Día de la Resurrección.[8] Ningún creyente estará en esa hora estando prosternado o inclinado, o de pie en su oración, sin que Allah prohíba que su cuerpo sea tocado por el Fuego.[9] En cuanto a la oración de la tarde, es la hora en que Adán (a.s.) comió del árbol prohibido, y el Jardín le fue negado. Por eso Allah ordenó a su descendencia, hasta el Día del Juicio Final, esta oración de la tarde, y la eligió y la impuso, porque ella es la más amada de las oraciones para Allah, Poderoso y Majestuoso. Mi Señor me recomendó cuidarla, preservarla, esmerarme en ella y hacerla en su momento, entre el resto de todas las otras oraciones, diciendo en el Sagrado Corán: “hafiz ‘alas-salauati ua salati –l-usta” (“preserva todas las oraciones y la oración del medio” de la tarde).

En cuanto a la oración del mágrib (ocaso), es la hora en que Allah Exaltado perdonó a Adán (a.s.). Transcurrió entre el momento en que comió del árbol y el momento en que le perdono 300 años de los terrenales. En cuanto al tiempo del más allá, dice el Sagrado Corán: «Un día de Allah es como 1000 años de los que computáis vosotros.»

Allah bendijo a Adán (a.s.) y en ese momento en que fue perdonado hizo la oración de tres prosternaciones: una prosternación por su falta, otra por la de Eva, y otra por el perdón que Allah le otorgó. Por eso Allah impuso a mi comunidad estas tres prosternaciones. Y este es el momento, el del ocaso, en que son respondidas las súplicas. Mi señor me ha prometido que no frustrará a nadie en su súplica en ese momento, y el Sagrado Corán dice: “Glorificado sea Allah cuando estáis vosotros en el crepúsculo y cuando amanecéis”.[10]
“En cuanto a la oración de la noche, es por cierto para las tinieblas de las tumbas y las del Día de la Resurrección. Ella fue ordenada por Allah para mí y mi comunidad. No hay nadie que camine hacia la oración de la noche sin que Allah impida para él las profundidades del Fuego, y haga iluminar su tumba, y en el Día de las Resurrección le será dada una luz con la que atravesará el Sirat.[11]

Y esa oración es la que Allah eligió para los Mensajeros anteriores a mí. En cuanto a la oración del alba, en verdad que cuando el sol sale lo hace entre los cuernos de Satanás; por eso me ordeno a mí que ore en el alba (antes de la salida del sol) y antes de que los impíos se prosternen ante él. En ese momento mi comunidad se prosternará ante Allah, y el apresurarse a hacerla es lo más amado para Allah. Es la oración presenciada por los ángeles de la noche y del día.”
COMENTARIO
La oración de al-‘asr, de la tarde, recuerda el momento en que Adán (a.s.) comió del fruto. Allah impuso esta oración para toda la generación de Adán, hasta el Día del Juicio Final. Es la oración media, la más amada por Allah, en el más importante momento del día. Va al centro de la cuestión humana, y en ella el siervo se arrepiente.



[1] Es la frase con la que damos inicio a la oración y se llama takbirat ul-Ihrám.

[2] Toda la frase “Alláhu Ákbar” constituye un Nombre divino.

[3] El Profeta (s.) enseña que “la Iláha illa Allah” es la bondad en sí misma y quien la lleva con él al Más Allá estará a salvo.

[4] Esto es mencionado también a la inversa: “Muhammad” porque es muy alabado en la tierra, “Ahmad” porque es muy alabado en el cielo.

[5] Es decir, “va a separar de”, pues el nombre “Qásim” implica la idea de “separación”, “rompimiento”, “división”. De allí su nombre “Abu –l-Qásim” (padre de Al-Qásim, como se llamó al primero de sus hijos). “De los primeros” significa aquí de los anteriores a Muhammad (s.), porque él estaba anunciado en todos los libros sagrados, y “de los últimos” los posteriores a él hasta el Día Final.

[6] Dijo antes también el Profeta (s.) explicando el sentido de la glorificación: “Glorifican a mi señor todas las cosas excepto el Trono”

[7] Por eso la oración de pasado mediodía es la primera oración, coincide con la Bendición de Allah a Su Profeta (s.) Si hiciéramos la oración justo en el ´cenit glorificaríamos al Sol, pero cuando comienza a descender todas las cosas glorifican (inclusive el hombre) excepto el Trono. ¿Por qué éste no glorifica?: Porque él es el glorificado. El Profeta dice que en ese momento Su Señor le bendice (s.).

[8] El Ardientísimo, “Yahannam”, la Gehena.

[9] El hadíz dice que esa hora será la que, en el Día de la Resurrección, será traído el Infierno y presentado a los hombres, pero para aquel que haya estado en esa hora, por una sola vez quizás en su vida, de pie en el salát, en rukù (inclinación durante la oración) o en suyud (prosternación durante la oración), Allah prohibirá al Fuego que toque su cuerpo y se salvará.

[10] Ésta es una interpretación del Profeta (taùil) y “Subhána Allah” en el momento del crepúsculo y en el amanecer tiene el sentido de que mientras subsista la glorificación de Allah, cualquier pedido a Él no será rechazado. Esta glorificación es realizada por todo el Universo.

[11] Es el camino que atraviesa el alma al pasar de este mundo al otro y desde el cual puede caer al Fuego.

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